Editorial
“Las rocas se mueven, las inmensas piedras del mundo cambian de sitio, avanzan un milímetro por siglo”.
Dios en la Tierra, maestro José Revueltas.
En el mundo de la geografía nacional, miles de mexicanos víctimas de los huracanes, escuchan, se enteran, denuncian que algunos políticos mal paridos han utilizados los fondos de apoyos para los desastres naturales con fines políticos. Hasta sus comunidades llegan las voces de quienes aspiran a la silla presidencial, hay mucho en que pensar, las ligas amarillo y negras de los bejaranos, los autopréstamos blanquiazules de Banobras (Banco Nacional de Obras), los fraudes ecológicos de los niños verdes, etcétera, etcétera. Como ciudadanos, no somos un pueblo sin memoria.
En estos días en que Los Reyes Magos se tronarán los dedos para llevar una ilusión a sus pequeños, estas tardes y noches de invierno en que no habrá forma de comprar prendas para que las mayorías resistamos el frío porque el salario mínimo no alcanza, en estos días hay que pensar y repensar nuestro voto.
Aquí en las aulas los maestros trabajamos doble, no sabemos si en el 2006 podamos seguir contando con dos empleos, no es por gusto, ni porque nos sobre el tiempo, lo que nos sobran son necesidades, lo que nos falta es solvencia económica para vivir decentemente.
Ya se anuncian los ríos de dinero que desembocan en los partidos políticos, mientras nuestros alumnos, sus padres y nosotros mismos carecemos muchas veces de lo elemental. En las escuelas merodea la desigualdad económica, alumnos con problemas de atención son víctimas de la pobreza y de la desnutrición.
Esto no es un invento, hasta el propio presidente Vicente Fox Quesada en su recta final de gobierno se ha propuesto como meta un par de programas más en su agenda: que cada escuela pública cuente con el programa Enciclomedia e incrementar las becas para los niños de escasos recursos. Este esfuerzo es digno de reconocer (sólo falta que no sea promesa y que se cumpla), la educación pública lo necesita.
De las cascadas de dinero se leen números, cada candidato tendrá un tope para sus gastos de campaña, no deben rebasar los 651 millones 426 mil pesos.
Grandes masas de obreros, campesinos y desempleados que forman parte de los 50 millones de pobreza extrema, sólo escucharán la palabra aguinaldo, y en sus hogares alguien llegará a pedirles el voto a favor de un político.
Quizá esta importante mayoría de mexicanos nunca se entere de las cifras escandalosas que gastan los políticos en sus palacios, residencias en París, difícilmente se enterarán de que después del 19 de enero del 2006, cada candidato a suceder a Vicente Fox, se podrá gastar 4 millones de pesos diarios, hasta el día de la elección que es el 2 de julio.
El Instituto Federal Electoral dio a conocer las multas a los partidos, sí los partidos que “nos gobiernan”, no son capaces de gobernarse ellos, y desde el 2003 en que fueron detectadas una serie de irregularidades, guardaban silencio los políticos, sabían que habían cometido un grave error en el manejo del dinero, que no es de ellos, si no de todos los ciudadanos mexicanos que pagamos impuestos.
Los partidos, mismos que quieren gobernar y han gobernado entre comillas a México deberán pagar sus multas por no saber administrar el dinero en sus propias casas, de tal suerte que tendrán que pagar el PRI 57 millones de pesos, PRD 48 millones, PAN 15 millones, Convergencia 15, Partido Verde 7, y el Partido del Trabajo 2.4 millones de pesos.
Estos más de 144 millones de pesos, tendrán que pagar los partidos, y el dinero obviamente no saldrá de sus bolsillos, pues como organismos públicos están subsidiados y en pocas palabras si pagan también será en detrimento de la economía del país.
La situación es lastimosa, pues todavía hay escuelas públicas en México y no pocas que los alumnos no llevan siquiera cincuenta centavos para pagar el costo de un desayuno DIF, esto es insultante ante el desvergonzado gasto que hacen los partidos políticos.
Ya está más que demostrado que no es la inversión de millones y millones en la imagen personal lo que determina la inclinación o la preferencia electoral, por lo cual no es justo que haya partidos políticos de ricos en un pueblo austero y pobre.
Las urnas del 2 de julio se deben llenar de conciencia y los maestros tenemos que depositar nuestra parte de civismo, pero no podemos, no es ético ocultar lo que a todas luces se ha observado, sí no podemos ocultar la desvergüenza, la falta de principios y de valores en algunos políticos, porque tarde o temprano nuestros alumnos y la sociedad entera nos reclamarán por nuestra complicidad silenciosa.
A los maestros del país que cumplieron en el 2005 con honradez y profesionalismo, felicidades, además de nuestro más sincero reconocimiento porque están haciendo patria, a los que no lo hicieron, los invitamos a la reflexión y a hacer conciencia de su papel como educadores.
Y a los más de treinta y dos millones de alumnos de México nuestro cariño de siempre.
Hasta el 2006.
Fecha de publicación: Diciembre de 2005 |